Para empezar es importante señalar que
en esta sociedad de la información el Internet permite el
intercambio instantáneo de información, a cualquier hora y en
cualquier lugar del mundo, lo cual conlleva a una “explosión
cultural que hace más asequible el conocimiento a los ciudadanos”
(Majó & Marqués, 2002, p.22). Se hace inevitable estar
conectado al Internet para recibir correos electrónicos, archivos,
notificaciones y mensajes. La comunicación familiar y social
también ha migrado a lo digital. Los padres les compran
reproductores de música con acceso a Internet, tabletas y teléfonos
inteligentes a sus hijos. Es así cómo se presenta que cada vez son
más los casos de niños que saben manejar dispositivos electrónicos
desde edades muy tempranas. Se puede decir que lo digital para ellos
no es una novedad y que tienen incluso una gran facilidad para
aprender a manejar nuevos dispositivos.
Se hace cada vez más pertinente que el
docente utilice dichas herramientas tecnológicas en sus clases para
favorecer el aprendizaje y la aprehensión de los conocimientos por
parte de sus estudiantes. La educación tradicional no es efectiva
en esta sociedad de la información. Se requieren competencias
digitales para estar a la par con la simultaneidad, ubicuidad y
velocidad del acceso a la información que ofrece el Internet. La
información no sólo se compone de un texto escrito en un libro sino
que se complementa también de videos, imágenes, simuladores
interactivos, audios y podcasts, entre otros. Las habilidades que se
deben desarrollar en los estudiantes comprenden su destreza
interpretando material multimedia y textos multimodales (Fernández
Cárdenas, 2009a).
Considero que una institución
educativa debe pensar primero, en los recursos para la adquisición
de equipos y dispositivos electrónicos para incorporarlos en su
planta física. Además, debe considerar en proveer de servicio de
Internet a toda la comunidad educativa (en lo posible también de
forma inalámbrica). Luego, se debe sentar a discernir en torno a
cómo incorporar en las clases estas herramientas tecnológicas y
plantearse unos plazos para que su plan de mejoramiento contemple
dicha incorporación en el plan curricular de cada materia. Si no
cuenta con grandes recursos, puede trabajar con un sistema operativo
gratuito y programas de distribución libre. Debe también
asesorarse por ingenieros de sistemas que velen por la estabilidad y
buen funcionamiento de los equipos instalados.
Más adelante, se puede pensar en la
capacitación de los profesores. Lo importante es mostrarles que las
herramientas que se les ofrecen son para enriquecer sus clases y que
se les brindará todo el apoyo que necesiten, para que no se vayan a
sentir frustrados y apáticos con el tema. Considero que cuando uno
desconoce algo y sobretodo siendo profesor, se siente vulnerable
porque es más seguro hacer lo mismo que le ha funcionado toda la
vida (la educación tradicional). Con la innovación llegan también
los errores en la implementación de proyectos los cuales se irán
ajustando a medida que pase el tiempo y se adquiera la experiencia.
Por otra parte, se debe contemplar que el diseño de las actividades
pedagógicas utilizando nuevas tecnologías contemple el paradigma
sociocultural planteado por Vygotsky, en el que para que se de un
aprendizaje se necesita de un grupo de pares que construyan de modo
grupal su conocimiento (Fernández Cárdenas, 2009b).
En efecto, en Canadá se está
trabajando en un proyecto de investigación para los colegios Alberta
en torno al movimiento BYOT (Bring your own technology), el cual se
refiere a un modelo de educación en el que el estudiante lleva a su
institución educativa su dispositivo electrónico para usarlo en
clase con fines académicos (Bring Your Own Device: A Guide for
Schools, 2012). A
propósito de lo expresado anteriormente, quiero compartir una
experiencia que tuve hace tres semanas.
(Imagen tomada de:
http://education.alberta.ca/admin/technology/research.aspx)
Un compañero mío del colegio, Andrés
Serna, me comentó de una aplicación que está utilizando en sus
clases desde su Kindle, la cual le permite hacer preguntas en vivo y
en directo a los estudiantes y así, aprovechar sus respuestas
inmediatamente y durante la clase. La aplicación se llama
“
Socrative” y se puede
conseguir en la mayoría de dispositivos digitales como tabletas,
teléfonos inteligentes, portátiles y computadores de escritorio.
El profesor puede diseñar su cuestionario con anterioridad o hacer
preguntas para evaluar qué porcentaje de estudiantes tienen dudas,
qué cantidad de estudiantes saben la respuesta que se les hizo
oralmente, y tomar ahí mismo medidas para procurar que al final de
la clase todos hayan entendido. La verdad es que la instalé en mi
teléfono inteligente y la probé con otra profesora y la experiencia
fue muy buena porque me sentí como una niña cuando estrena un
juguete. La novedad y el interés que despierta la herramienta es
innegable.
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Bueno pero, ¿cómo funciona? El
profesor inicia sesión en clase y sus estudiantes se inscriben.
Luego, el docente manda el cuestionario y cada estudiante, desde su
dispositivo, responde las preguntas. Automáticamente le llega un
reporte al profesor de las respuestas y si desea, puede enviar un
archivo excel a su correo para evaluarlo después. El profesor
Andrés me cuenta que la experiencia ha sido muy gratificante. Los
estudiantes se mostraron muy interesados en clase al poder utilizar
sus tabletas, reproductores de música y teléfonos inteligentes.
Como no todos tienen dichos dispositivos, trabajan en parejas.
Aunque claro, también se puede aprovechar el laboratorio de Sistemas
porque el estudiante también se puede conectar desde un computador
de escritorio porque sólo se necesita tener conexión a Internet.
Considero que esta opción le permite
al profesor conocer las opiniones de todos sus estudiantes, sin el
agravante de la timidez. En vez de pedirle a sus estudiantes que
levanten la mano si tienen dudas, se les pide que escojan A o B y su
información llega anónima al profesor. Así, revisando la gráfica,
el profesor puede tomar medidas para repetir su instrucción, retomar
la temática trabajada o seguir con el próximo tema porque ya puede
estar seguro que no quedaron dudas. En el momento no lo he probado
pero sería interesante utilizarlo y recibir la retroalimentación de
parte de los estudiantes y tal vez, en un futuro, desarrollar una
aplicación personalizada para la institución educativa en la que
trabajo. Considero que el futuro está en el desarrollo de
aplicaciones porque son livianas, se pueden instalar en cualquier
dispositivo y le pueden ofrecer al estudiante alertas instantáneas
de eventos o proyectos que tenga que entregar, a cualquier hora y en
cualquier lugar.
Para concluir, es importante pensar en
que nosotros como docentes le enseñemos a los estudiantes todas las
posibilidades comunicativas que tienen dichos dispositivos como por
ejemplo, en el desarrollo de trabajos en grupo a distancia o en la
participación de comunidades virtuales. Así, se le enseña al
estudiante a usar sus competencias tecnológicas para facilitar y
promover la comunicación y la discusión en línea, con sus
compañeros de clase y generar conocimiento. El uso de foros de
discusión, de chat, de videoconferencias y de wikis facilitaría
dicho proceso.
Bibliografía
Bring Your Own Device: A Guide for Schools.
(2012). School Technology Branch Alberta Education: ALBERTA
EDUCATION CATALOGUING IN PUBLICATION DATA. Retrieved from
http://education.alberta.ca/admin/technology/research.aspx
Fernández Cárdenas, J. M.
(2009a). Aprendiendo a escribir juntos
(1a ed.). México: CRNU y UANL.
Fernández Cárdenas, J. M.
(2009b). Educación y Tecnología
(1a
ed.). Comité Regional Norte de Cooperación con la
UNESCO/Universidad Autónoma de Nuevo León.
Majó, J., & Marqués, P.
(2002). La revolución educativa en la era del Internet
(1era ed.). Barcelona - España: CISSPRAXIS, S.A.